Globo

La feria. El lugar que más odio en la faz de la tierra. No se como me las ingenio para terminar aquí cada año. Bueno, si que lo sé, por el enano.
Él adora todo esto. Desde el circo hasta la casa del terror. Los algodones de azúcar, el tiovivo... Tan solo de pensarlo se me revuelve el estomago. Pensé que este año lograría librarme, que Harry o Tom se dignarían en venir con él por una vez. ¡Qué iluso! Se han escaqueado los primeros, con unas excusas más que pobres. Y yo no puedo negarme a acompañarle. Pone una cara muy triste cuando reniego de hacer algo que me pide. Se que sus ojos solo se nublan para manipularme, que sabe que así saca cualquier cosa de mi...Pero me resulta insoportable verle así de todos modos.
Sentado en un banco, junto a un par de niños que no se están quietos ni un solo momento, le observo llegar con un globo y una manzana de caramelo en la mano. En sus labios se dibuja su sonrisa. Su sonrisa de dientes rectos y pequeños. Su sonrisa de niño. Esa sonrisa tan dulce y que siempre me contagia.
Se deja caer a mi lado con un falso suspiro y apoya su cabeza en mis hombros.
¿Quieres?- Dice con la boca llena ofreciéndome la manzana. Yo sacudo la cabeza.- Tu te lo pierdes...
Le observo mientras devora el dulce en cuestión de segundos. No entiendo como mete tan basura en un cuerpo tan pequeño.
¿Vamos a la montaña rusa? - Pregunta poniéndose en pie repentinamente.
No, me marea...
Uno de los niños que tengo al lado ríe.
Qué pringado...
Calla, niño...- ¿Hay algo más triste que ser insultado por un niño de no más de cinco años? Dougie saca el labio inferior y abre mucho los ojos. Yo aparto la mirada. Si no le miro no lograra persuadirme. Noto su mano en mi mejilla. Me giro rapidamente. Dougie esta agachado frente a mi con ojos de cordero degollado. Le odio. El muy cabron conoce mis debilidades.
Esta bien, vamos...- Digo poniendome en pie de mala manera. El ríe y me agarra el brazo.
Lo cierto es que no quiero ir. Solo queria saber si irias...
Vete a la mieda Doug. Encima que estoy en esta puta jaula de locos, no me vaciles.
¿Te has enfadado...? - Pregunta confuso. ¿Enfadado? No, joder. Yo no puedo enfadarme con el. Es de lo poco que no soporto. Y él lo sabe. Por eso me útiliza como se le antoja. Puto niñato...
Entrelaza sus dedos con los mios. ¿Qué hace? Bajo la mirada hacia nusetras manos y oigo su risa colarse por mis timpanos.
Te llevaré a un sitio más tranquilo, ¿Vale?
Yo asiento. Asiento aún sin haber escuchado una palabra de lo que ha dicho. Asiento porque mi mente solo puede centrarse en que ha cogido mi mano y en que no quiero que la suelte. ¿Por qué lo ha echo?
Nos mezclamos entre el gentio. Estoy agoviado y empiezo a marearme, pero no me importa. Realmente no tiene importancia. Caminamos hasta las atracciones de crios y los autos de choque, pasamos por el puseto de baratijas y por los juegos de azar. Pasamos por todos ellos hasta dar con la salida. Miro a Dougie sin comprender.
La verdadera feria...está fuera...- Le oigo decir en un murmullo. No le entiendo, pero tampoco pregunto. Solametne me dejo guiar. Me hace subir por una pequeña campa. Las zarzas rozan mis tobillos y tengo que mirar al suelo para no tropezar. Soy bastante torpe. Doug observa la cautela con la que camino y suelta una risita. Le parece divertido.
Llegamos arriba del todo y Doug suelta mi mano. Por un momento me siento desnudo. Se deja caer en la hierba boca arriba.
¿Ves? aquí no hay nadie que nos moleste. Nadie...
Me apoyo junto a el.
¿Qué hacemos aquí, Doug?
Me mira a los ojos.
Danny. ¿Si te besase ahora te lo tomarías como un juego o sentirias algo?
Mi corazón se acelera, y noto como mis manos pierden estabilidad. ¿Doug sabe algo? Cuando hablo, mi voz tiembla.
¿Qué...? ¿Tu...?
Porque no pienso besarte y ser parte de una broma.
Su rostro infantil está mas serio que nunca. ¿Se me ha declarado? ¿Es eso lo que esta haciendo? Dudo. Tal vez si acerco mis labios a los suyos comienze a reir diciendo que solo me tomaba el pelo, no se que hacer. Él se arrima un poco a mi.
Dime, Danny. Necesito saberlo. Por favor.
No me importa. Voy a besarlo. Necesito hacerlo y si solo estaba jugando con fuego...Bueno, pues le toca quemarse. Agarro su nuca y hago que nuestras bocas choquen. Sus labios son suaves, calientes. Y su lengua se mueve con calma.
Nos apartamos. El sonríe. Y deja escapar el globo que le ha acompañado todo el día. Yo miro al cielo viendo como flota por encima de las nubes, como se aleja de nosotros. Clavo la vista en los grises de Doug.
¿Tu te das cuenta de lo que esto significa?
No se lo que significara para ti. Yo he estado esperando mucho tiempo para poder decirte lo que siento. Demasiado. Me da igual que seas un tio, Danny. Me da igual que se puedan reir, me da igual. Tengo la libertad de hacer lo que quiera. Y lo que quiero eres tu.
Dougie yo...
Puedes irte si quieres. Yo solo necesitaba intentarlo...
¿Por qué sigo gastando saliva en conversaciones inutiles? Por muy surrealista que sea todo esto es real. Los sueños que me han atormentado desde hace meses se estan viendo realizados. Y parece que Dougie tambien los ha tenido. Siento como una ola de felicidad embriaga mi cuerpo y solo quiero besarlo, y besarlo, y besarlo... Le tumbo sobre la hierba con cuidado, colocandome pocos centimetros por encima de el. Su cabellera rubia cae a ambos lados de su rostro, dejando via libre a sus facciones. Su pecho se infla y se desinfla. Y a tan poca distancia de el, puedo sentir su corazón. Como bombea con mas fuerza a cada beso. Deslizo mis desdos por su camiseta, y me desago de ella facilmente. Su piel entre mis yemas. El simple roze hace que Dougie se estremezca entre escalofrios. Yo sonrío nervioso a medida que mi mano va bajando más y mas. Mi camiseta cae al suelo.
Dougie posa sus manos heladas sobre mi pecho. Le noto cerca. Mucho. Me siento sobre su entrepierna, mordiendome el labio para no gritar por el roce. Su tacto me pone enfermo. Agacho mi cabeza hasta su cuello y lo muerdo con fuerza, dejando constancia de que he estado ahi. El gime. Y eso hace que todos mis motores se enciendan de una vez.
Torpemente me deshago de su cinturon. Nuestros latidos galopan. Sincronizados.
Sus pantalones caen. Los mios caen. Comienzo a moverme sobre el mientras le propino besos furtivos. Muerdo su labio inferior. El comienza a sollozar. Yo gimo en su oído. El me toca asustado mis partes, estas se excitan más. Cuela una mano por mis boxers y tengo que parar. Me tumbo a su lado y me toco. Dougie me mira sin saber muy bien que hacer. Opta por hacer lo mismo que yo. Comienzo a mover mi mano con rapidez, mientras noto los ojos de Dougie mirarme con deseo. Mi vista se nubla. Llego al extasis. Dougie sigue a mi lado, a lo suyo. Decido ayudarle y cuelo mi mano dentro de sus boxers. Pongo mi mano sobre la suya y la muevo al ritmo de sus latidos. De los mios. De los nuestros. No tarda mucho en venirse, y soltando un profundo gemido de alivio, dejando recostar su cabeza sobre el suelo. Yo beso su nuca con ternura provocando en el una risita. Me mira y me besa en los labios.
Por favor...- Me dice en un susurro.- Por favor, ahora no hagas como si nada hubiese pasado...Por favor.
Mis manos acarician su lacia cabellera.
Dougie. Enterate. Has echo que venir a la feria se convierta en el mejor de los planes.
El me abraza y llora. Llora porque esta feliz. Yo le atraigo hacia mi. Y nos quedamos ahi tumbados, mientras en el cielo, el globo se camufla entre las nubes.


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