Im the master

Sentado sobre la mesa de la cocina, observo a Danny mover ritmicamente la escoba mientras me dirige miradas fulminantes. Yo tengo una sonrisa de oreja a oreja. Ver a Danny haciendo tareas del hogar es con mucho lo mejor que se le puede pedir a un día lluvioso. Normalmente suele escabuirse, poniendo cualquier excusa hasta que se salta su turno. Pero esta semana le toca a él. Y voy a estar riendome de su arte “don limpio” toda ella. 
- Dougie, en serio...¡Largo! - Me ladra. Yo suelto una risa mientras balanceo las piernas.
- Te has dejado un poco en esa esquina, Dan...
El empuña el mango de la escoba y se acerca con ella hacia mi amenazante. Yo levanto las manos en señal de paz.
- Vale, vale...Pero sigues dejandote un poco ahi...
Resopla intentando contenerse, y limpia las migas de donde yo le he indicado, luego se vuelve hacía a mi y esboza una sonrisa demasiado cinica.
- ¿Ya esta contento el niño? - Pregunta con sarcasmo
Yo pongo coloco mi mano en mi barbilla,  fingiendo un estado pensativo.
- Bueno...Podrías mejorar...Pero no esta mal para ti, campeon.
- No me obliges a hacerte llorar...- Murmura él siguiendo con su trabajo. Una ha terminado de llevar toda la mierda al recogedor se deshace de ella en el cubo de la basura, sacudiendose las manos con cara de asco.
- No sé por qué tengo que limpiar yo, si seguro que la mitad lo has tirado tu...
- ¡Oye! - Protesto.- Eso es mentira. Yo no mancho nada.
Alza las cejas divertido.
- Por favor Dougie. Eres como un niño pequeño que lo mancha todo. Estamos apunto de poner un telar para que no manosees los cristales...
- ¡Qué te jodan!
- ¿Quieres que te joda yo a ti? - Dice sonriendo de medio lado. Mis mejillas se encienden y agacho la cabeza.
- Vete a la mierda...
El se acerca hacía mi y me levanta la barbilla con sus dedos obligandome a mirarle. Ríe.
- ¿Pero qué es esto? ¿Te has puesto rojo?
- Bah, dejame en paz.- Digo librandome de su mano. El sigue mirandome risueño. Vaya idiota.
- ¿Te gustaría que lo hiciera Doug? ¿Te va eso?
Aprieto los puños. Quiere darme donde duele, y lo está consiguiendo. No es mas que un niñato que no sabe perder. Como yo me he metido con el por barrer la cocina él ya tiene que quedar por encima, humillandome. Sacudo la cabeza.
- Eres un gilipollas, Danny.
Él me agarra del brazo y me tira de la mesa, yo suelto un quejido, pero el no tarda en levantarme y acercarme a el. Le miró desde abajo. La verdad es que sus ojos impresionan. Intento zafarme pero no puedo. Él se acerca a mi oído.
- Dime...¿Nunca has deseado que lo hiciera? ¿Nunca has pensado en mi cuando estabas con una tía, eh?
Los ojos se me empiezan a llenar de lagrimas. No porque esté apretando demasiado mi muñeca, sino porque todo lo que  sale de sus labios es cierto. Él lo sabe y lo está utilizando para hacerme daño. Le odio.
- Eres un hijo de puta...- Escupo con rabia.
Sonrie de manera maliciosa.
- Te dije que no me obligases a hacerte llorar. No te rías de mi, no lo soporto. ¿Te enteras?
Me suelta violetamente haciendo que mi espalda golpee contra el bordillo de la mesa. Yo froto los ojos, secando las pocas lagrimas que han logrado escapar y me agarro la muñeca dolorida.
- La diferencia, es que yo te estaba gastando una broma. Tu, sin embargo solo quieres destrozarme.
- No te pongas en plan princesita, ¿Eh? No hay cosa que me guste menos...
- ¿Y qué coño te gusta a ti? Porque lo que has dicho de mi estaba completamente fuera de lugar.
Se muerde el labio y asiente con una sonrisa entre los labios.
- ¿Me vas a decir que es mentira? Por favor...He visto como me miras. Sé lo que piensas realmente de mi. Todos lo saben.
- ¿Todos saben que pienso que eres un cabrón?
- No. Todos saben que venderías tu alma por uno solo de mis besos.
- Eso es mentira...- Digo sin mucha seguridad. Él da un fuerte golpe con las manos sobre la mesa, a ambos lados de mi cuerpo y pone su boca a un par de centimetros de la mia. Despega los labios dejando escapar su aliento. Yo lo atrapo con mi propia respiración, mientras el corazón me empieza a latir mas rápido de lo que me gustaría. El roza su nariz con la mia.
- ¿Si? ¿Es mentira? - Pregunta en un leve murmullo. Yo trago saliva y asiento nervioso.- No te lo crees ni tu, enano...
Coloca mi labio inferior entre los suyos y los despega de manera lenta. Dirige la vista a mis ojos suplicantes y los vuelve a bajar hasta mi boca. 
- Es una lastima. Porque sabes muy muy bien...
Saca la lengua y lame una de mis mejillas lentamente, luego se echa átras y mira mis partes.
- Vaya, parece que a tu amiguito si que le ha gustado...- Comenta de manera pervertida.
- Danny, deja de jugar.
Ladea la cabeza.
- ¿Y quien esta jugando? - Su mano en mi miembro. Aprieta con fuerza. Yo hago un terrible esfuerzo por no gritar. La vista se me nubla.- Pidemelo. Solo pidemelo. Y esto será mas que un simple juego.
- N-nos van  a oir...- Tartamudeo nerviosa.
- ¿Quien? Estamos solos es casa. Fijate. Toda una casa para nosotros solos. ¿Sabes todo lo que podríamos hacer? En la cama, en el sofá, en la ducha, aquí...No hay prisa. Y solo tienes que decir una simple palabra...
Le miro a los ojos intentando descifrar la clave de sus pensamientos. ¿Qué esta esperando? ¿A que le diga si para reirse de mi? ¿O habla en serio? No sé que debería de hacer...
- Doug...Se acaba el tiempo...¿Qué quieres?
- Me estás vacilando, ¿No es eso? ¿Es una especie de broma?
Pone los ojos en blanco.
- Enano, no me desesperes. Te estoy diciendo que te quiero follar. Si quisiera gastarte una broma te tiraria un balde de tomate por la cabeza.
Sigo sin creerle.
- Te estás burlando de mi.
El me agarra de la camiseta y me tumba sobre la mesa, poniendo cada una de sus rodillas a ambos lados de mi cuerpo, luego aprisiona mis muñecas con fuerza y me besa con furia en los labios. Noto su sabor a cerveza y a café. Siento el sabor de su olor. Simplemente saboreo a Danny. Luego se aparta y me grita enfadado.
- ¿Ya? ¿Me tomas en serio de una puta vez o me voy?
Sigo teniendo mis reservas. Mi corazón galopa y mis labios se mueren por otro beso. Yo entreabro la boca sin decir nada. Respirando con dificultad. Queriendo hacer tantas cosas que finalmente no hag nada. Danny se está poniendo rojo de enfado al ver que yo no hago nada. ¿Entonces va en serio? Danny quiere...¿Conmigo? 
Me libera las manos y me alza un poco desaciendose de mi camiseta.
- A tomar por culo. Me da igual si tu quieres o no, te voy a follar de todos modos.
Recorre mi pecho con su boca. Besando, lamiendo. Yo me quedo paralizado sin dar credito a lo que está pasando, pero en cuanto Danny sube a mi cuello todo parece cobrar sentido. Solo quiero hacerlo con Danny. No tiene por qué tener logica. Agarro su cabeza entre mis manos y le obligo a besarme otra vez. Solo para recordar su sabor, para asegurarme de qué estoy con Danny. Para seccionarme de qué esto no es un sueño. Muerde el lóbulo de mi oreja y hace que se me escape una risita de niña. A él parece hacerle mucha gracia, porque sigue dando pequeños mordiscos hasta que tengo que peidrle que paré. Acaricia mi pelo.
- ¿Sabes? En el fondo me gusta que seas una jodida princesita.
No se como debo tomarme eso, pero decido hacerlo como un cumplido y le muerdo el labio. Luego me incorporo un poco para quitarmelo de encima y arrancarle la camiseta. Su pecho desnudo. Su torso bien formado y sus pecas. Sus miles de pecas. Necesito tocarle, necesito tocar cada centimetro de su piel. Deslizo mis dedos por él , arrodillado en la mesa, mordiendome la lengua para no volverme loco. Es tan atractivo. Es tan Danny. Necesito probarlo. Lo necesito. Le agarro de los hombros y hago que se tumbe mientras al igual que ya ha echo el paso mi lengua por todo el. Muerdo sus pezones y le oigo reir. Bajo hasta su ombligo, y paro donde empiezan sus pantalones. Dudo. Él suelta una carcajada y vuelve a hacerse dueño de mis muñecas.
- No pienses que vas a tomar el mando. Ni lo sueñes. - Me hace girar para volver a ponerse el encima. En la mesa no hay suficiente espacio y caemos. Yo de espaldas y el sobre mi. He oido todos mis huesos crujir, y las quejas y risas de Danny al caer encima de mi. “Eres un puto saco de huesos”. Eso es lo que ha dicho. Y a pesar de que en cualquier otro momento me pondría a lloriquear, ahora me importa mas bien poco.
Danny se levanta apoyando sus manos en mi pecho, y sentado sobre mis caderas comienza a desabrocharme el cinturon.
- Entonces...¿No era una broma? - Le pregunto yo con la mirada fija en sus manos.
- Gilipollas....
Me baja los pantalones y acaricia mi miembro superficialmente sobre los calzoncillos. Yo suelto un gemido ahogado, y me maldigo a mi mismo por haberlo echo. Él sonríe.
- Tranquilo. Te aseguro que ese no será el unico gemido que sueltes hoy.
Se pone en pie y observo como su pantalon cae al suelo. ¿Por qué tarda tanto? ¿Por que? Se vuelte a tumbar sobre mi.
- Ahora ya no tenemos nada que nos estorbe...
Comienza a moverse sobre mi mientras recorre mi cuello con lametazos y mordiscos. Yo acaricio su espalda suavemente, intentando excitarle tanto como estoy yo. Siento su miembro crecer mientras se frota contra mi. Más y más rapido. Es superior a mi. Creo que voy a morir. Joder, ya estoy muerto. 
- Danny...Danny...No aguanto yo...
El mira mi estado de desesperación y vuelve a reír.
- Eres debil hasta para esto...- Suspira y baja a una velocidad extremadamente lenta mis calzoncillos. Luego la observa apretando los dientes.- Parece que te has echo mayor, Doug.
La agarra con las manos. Y si antes había muerto, ahora de seguro he resucitado. Comienzo a soltar pequeños quejidos a medida que el empieza a mover las manos, despacio al principio, adquiriendo velocidad poco a poco, haciendome llegar al extasis. Por unos momentos estoy ciego. Es demasiado placer para mi. En apenas un par de minutos me vengo. Respiro aliviado mirando hacia la nada. Siento los labios de Danny posarse en mi nuca.
- Y ahora que hemos solucionado lo tuyo...¿Qué hay de lo mío?
- ¿Q-Quieres que yo? Uh...
- Tu solo estate quieto y no te quejes mucho.
Le miro con miedo.
- ¿Qué vas a hacer Dan?
- Pasarmelo bien, por supuesto.
Niego con la cabeza.
- No, Danny. Eso no.
El me da la vuelta sin hacer caso alguno de lo que le estoy diciendo. Le miro.
- Danny, en serio, no. ¿Me estas oyendo? ¡Para!
- Oye. Yo también tengo derecho a disfrutar. Es mi turno. Me lo merezco.
Intento quitarmelo de encima pero el me empuja de nuevo contra el sueño.
- ¿Pero que coño te pasa? - Me grita. - Te he dicho lo que iba a hacer. Pensé que estabas de acuerdo ¿No?
- Yo no sabía que hablabas de esto.- Le digo mientras los ojos se me llenan de lagrimas.
- Vamos a ver, he dicho que te iba a follar. No me vengas con cuentos solo porque tu ya hayas terminado.
- Danny por favor...- le digo con lagrimas en los ojos.
- ME-DA-IGUAL
Y sin mas preambulos me la mete con fuerza. Yo aprieto los dientes con fuerza intentando soportar el doloer, pero eso no impide que millones de lagrimas desciendan por mis ojos, ni que mi cuerpo se estremezca en sollozos. 
- Por favor Danny...para...
- ¡Joder! Solo te he pedido que estes calladito, ¿Y ni eso? ¿Es asi como me lo agradeces todo? Eres un jodido egoista.
- Danny, joder, duele mucho...
Aprieta su mano fuertemente contra mi boca.
- ¿También voy a tener que callarte yo?
Yo lloro con mas fuerza. La cabeza me está empezando a doler, y por mas que lo intento no consigo liberarme de el. El empieza a moverse con fuerza. Nunca en mi vida habría podido imaginar que se pudiese sentir tanto dolor. Intento gritar, pero su mano no me deja. Solo puedo dejar que mis lagrimas humedezcan su piel y que mi cuerpo deje de temblar. Solo puedo cerrar los ojos y hacer que duela lo menos posible. Hasta que termine. Pero no termina, y yo creo que esta vez voy a morir de verdad. La imaginación no es suficiente como para escapar de aquí. ¿Como ha podido transformar el momento por el que mas he esperado en el peor de mi existencia? Las lagrimas se agotan y mi cuerpo se rinde. Él se viene dentro de mi.
- ¿Ves? Ya está. Todos contentos.
Acaricia mi pelo con ternura y seca mis lagrimas con sus dedos.
- Otro día repetimos.
Y vistiendose de nuevo desaparece de la cocina, dejandome alli tirado.

I know you like it...

Es como si acabase de bajar de una de esas atracciones que te hacen ver la realidad distorsionada. El suelo no deja de moverse, apenas puedo dar un paso. Y todas las figuras con las que me cruzo están borrosas. No soy capaz de reconocer a nadie. A nadie excepto a Danny, claro. Que va igual o incluso peor que yo.
He perdido la cuenta de cuantas cervezas nos hemos tomado, pero es preferible no acordarse. Hemos empezado a beber en su casa, mientras echábamos una partida al pro, y cuando ya estábamos medio puestos, a Danny se le ha ocurrido la genial idea de “salir de caza”. Aunque hasta el momento no ha dado mucho resultado. Las chicas a las que nos acercamos nos miran con lastima o asco. Y no las culpo. Ahora mismo somos los  típicos gilipollas borrachos que se acercan donde las tias a decir cuatro bobadas sin parar d de reír. Si ya sabía yo que beber tanto no era buena idea...
Yo me apoyo contra la pared dejando que la música arda mis tímpanos. Danny me mira y pone su dedo indice sobre mis labios.
- Verás...Observa al maestro.- Dice subiéndose el cuello de la camisa. Debería advertirle de que eso es algo completamente ridículo, pero no me perdería el espectáculo por nada del mundo.
Se acerca a un grupo de chicas que bailan sin mucho ímpetu, y se coloca detrás de una agarrándola de la cintura. Está le echa una mirada de odio. Se va a armar... Ella mueve los hombros intentando quitárselo de encima. Él la acerca más y le lame el cuello. Ya está, la ha liado. La chica le pega un codazo en el estomago y en cuanto le aparta le lanza la bebida por la cabeza. Danny se tambalea y suelta su risa estridente. “Perdona, perdona” Le oigo murmurar mientras alza las manos en señal de paz. Vuelve donde mi sonriendo, yo le devuelvo la sonrisa. 
- Bien echo, maestro...
- Bah, era una estrecha...
Estira su camiseta llena de vodka, y  tras examinarla detenidamente, suelta un quejido.
- Joder tío...Era nueva...
- Gajes del oficio.
- ¿Crees que podrá limpiarse?
- Y yo qué se...
Cierro los ojos. Tengo unas ganas terribles de vomitar y el olor a humo y alcohol no lo mejora en absoluto. Me tapo la boca reprimienndo una nausea. 
- Eh, Doug, ¿Estás bien? - Me pregunta Danny poniendo su mano sobre mi hombro. Yo asiento con la cabeza sin apartar la mano. Joder...
- ¿Seguro? Pues tienes una cara de...- No llego a saber de que es lo que tengo cara porque salgo corriendo en dirección al baño. No tengo ni la mas mínima idea de donde está pero sino lo encuentro rápido...Me choco contra un tío el doble de grande que yo que me mira amenazante. Le ignoro. Sé  que si no me largo pronto vomitaré encima de el y eso me asegurara al menos un par de huesos rotos.  Danny aparece por detrás y me agarra del brazo.
- Anda, ya te llevo yo, que tu vas a acabar haciendo que nos maten...Si es que no se te puede dejar beber.
Dejo que me llevé, con mi mano aún cubriéndome la boca. No se cuanto tiempo más voy a aguantar. Intento respirar con calma pero no sirve de nada. Vamos, vamos vamos...
- Venga pasa...- Dice Danny abriéndome una de las cabinas del baño. Yo no lo pienso dos veces y me dejo caer de rodillas. Tengo la sensación de que he echado todas mis tripas por el retrete. Sin embargo ahora me siento mucho mejor, ni siquiera estoy mareado. Me limpio la boca con el papel higienico, y salgo fuera.
- Esta mierda no sale...
Danny tiene el torso desnudo y está mojando su camiseta en una de las pilas del baño. Observo su espalda. Debe de ser la personas con más pecas de la historia. Sin contar a los pelirrojos, claro. Ellos podrían formar una raza aparte. Apoyo las manos sobre sus y pongo cara de pena. Él mira mi reflejo y pone los ojos en blanco.
- No me mires así, no es culpa mía que no sepas beber...
- ¡Jo! Es qué...
- Es qué eres un debilucho. Hasta Tom lo dice...
Aparto mis manos de él y me cruzo de brazos haciéndome el ofendido. Él dice algo entre dientes, algo como un “por el amor de dios” y se gira hacia mi. Sosteniéndome las mejillas entre sus manos.
- Deja de hacer monerías.- Dice mirándome a los ojos. Los tiene completamente azules. Trago saliva.
- Yo no hago monerías. Eso es de animales y de tías...Yo soy un hombre.
- Dougie.- Dice totalmente serio.- No te engañes. Tu no eres un hombre. Eres un niño mono.
Intento zafarme de sus manos pero él no me deja. Ahora si que me ha cabreado. Yo no soy ningún niño.
- Vete a la mierda, Danny. - Le digo en un arranque de bordería. El me agarra de los brazos y me atrae hacia el. Me hace daño.
- No te piques Dougie, me gustan los niños monos...- Y antes de que pueda replicarle se acerca mucho a mi, rozando nuestros labios. Yo me quedo sin saber muy bien que hacer. Tampoco estoy en posición para pensar mucho lo que hago. Se separa de mi. Le miro interrogante.
- Danny, ¿Qué...?
- Joder, tío, sabes a vomito.
Mi cara no puede expresar mayor perplejidad. ¿Este para que me besa? Vuelve a meter las manos bajo el grifo frotando con fuerza la mancha de alcohol. Me muerdo el labio.
- Dan, ¿Ha que ha venido eso?
- ¿Qué pasa? ¿Te ha gustado?
Niego con la cabeza. ¿Me ha gustado? No se, puede que un poco. Evidentemente no lo voy a reconocer. El deja la camiseta y me mira incrédulo.
- ¿No te ha gustado? Venga ya...Eso es imposible.
- ¿Qué pasa? - Pregunto yo nervioso.- Ni que fuese raro que no me gustase el beso de otro tío...
- No. Lo que es raro es qué no te guste un beso mío.
- Pues no me ha gustado...- Digo en un murmullo.
El cierra el grifo y da un paso hacia mi. Yo retrocedo hasta chocar contra la pared. El va acortando distancias, hasta quedar a unos pocos centímetros de mi figura. Sus ojos fijos en mis labios. Mi corazón latiendo a mil por hora.
- ¿Seguro que no te ha gustado? - Susurra en mi oído. Tengo que morderme la lengua para no gemir. Yo vuelvo a sacudir la cabeza. El sonríe. Su boca a pocos milímetros de la mía. Noto su aliento colarse por mi garganta.- ¿Seguro Doug?
- No me ha gustado...- Mi voz es apenas un aullido. Intentos desesperados por no soltar sonidos placenteros. Él esboza una sonrisa de lado y alza las cejas.
- Qué pena...Porque a mi si que me ha gustado.
Cuela su lengua en mi boca y comienza a jugar con la mía. Se aprieta contra mi. Noto como se va excitando, y el tacto de sus partes con las mías hacen que mi vista se nuble. 
- De verdad que es una pena que no te haya gustado.- Dice apartándose y volviendo hacia la pila. Yo le miro suplicante, pero él me ignora.
- D-Danny...- Gimo. Y me gustaría añadir un “No se te ocurra dejarme aquí así”, pero decido omitir está parte. El ríe dándose por satisfecho.
- Ya sabía yo que estabas loco por mi...
Pone su mano sobre mi nuca haciendo que mi cuerpo empiece a temblar. Yo recorro su pecho con mis dedos. Pecas. Piel. Pecas. Piel. Me hipnotiza. El me coge de la barbilla y me obliga a mirarlo a los ojos. Luego vuelve a besarme. Pero esta vez de una manera dulce. Apenas roza mis labios. Y eso hace que me vuelva aún más loco. Aferra mi mano y me arrastra hasta una de las cabinas del baño. Tiene una mano muy grande. Una mano enorme. Podría hacer muchas cosas con sus manos...
Me mete dentro y cierra la puerta con pestillo. 
Estoy encerrado. Encerrado en menos de dos metros cuadrados con Danny. Le miro de arriba abajo. Aún no se como no me he lanzado directamente a su yugular. El me empuja contra la pared con fuerza y baja su mano hasta mis partes. Creo que me va a explotar el pantalón. Aprieta tanto que duele. Gimo. Creo que voy a desmayarme aquí mismo.
- Danny...Tu camiseta...la...la has dejado fuera...- Le recuerdo pronunciando lo mejor que puedo.
- ¿Y a quien coño le importa la camiseta? Tu vas a acabar sin ella de todos modos.
Vuelve a besarme empujándome con fuerza hacia él mientras sus manos se deslizan por mi espalda. Se aparta y niega con la cabeza. 
- A tomar por culo...- Le escucho decir mirando mi pecho.
Tira de mi camiseta con fuerza, prácticamente arrancándola y se relame al verme así. Mi corazón y lo que no es mi corazón están apunto de estallar. Él se agacha lamiendo mi pecho. Pasando por mi tatuaje, rodeando los pezones. Joder, me va a matar....
Llega a la altura de mi pantalón y comienza a desabrochármelo con rabia.
- Esto también sobra, joder....
Lo hace de manera torpe. Yo soy incapaz de pronunciar palabra. El se deshace de ellos lo mas rápido que puede y sonríe. Me muerde el cuello y cuela una mano por debajo de mis boxers. El simple tacto hace que me ponga a cien. O a mil. Vuelve hasta mi oído y con la voz mas sensual que he escuchado nunca me susurra.
- Y ahora, enano, voy a hacer que veas las estrellas.
Y lo hace. El muy cabrón lo hace. Empieza a mover la mano con rapidez. Yo clavo mis uñas en la pared, desgarrándomelas. De mis labios escapan cosas inconexas, palabras sin sentido, y muchos, muchos “Danny”s. No aguanto mucho y me vengo enseguida en su mano. El suelta una carcajada y me abraza mientras yo suspiro aliviado.
- Ahora me toca a mi...- Canturrea.
Se baja los pantalones como puede y me da la vuelta. Yo estoy apunto de gritarle que no lo haga, pero en el fondo...es lo justo. Estoy acojonado. Las piernas me tiemblan. Incluso tengo ganas de llorar. El acaricia mi espalda y hace que un escalofrío me recorra.
- No te haré daño., ¿Vale? - Me dice con dulzura. Yo asiento.
Hunde su barbilla en mi hombro, y le oigo sollozar mientras la mete lentamente en mi. Aprieto los dientes para no gritar. Joder. Y una polla qué no me iba a hacer daño. 
- Relájate...Es por qué estas tenso. Vamos...
Seguro que no opinaría lo mismo si las cosas fuesen a la inversa. Dios mío. Qué lo estoy haciendo con Danny. Con Danny. Oh, joder... El empieza con un vaivén lento, pero enseguida va cogiendo velocidad. Su respiración entrecortada atraviesa mis oídos y hace que mi lívido vuelva a aflorar. El dolor se va convirtiendo en placer, algo que nunca pensé que fuese a ocurrir, y rezo para que este momento no termine nunca.
- Te quiero niño mono...- Le oigo decirme entre gemidos. Yo sonrío. Sonrío porque Danny me quiere y me lo ha dicho. Y porque aunque yo también le quiero, no se lo pienso decir. Se viene dentro de mi, y sale poniéndose los boxers y desplomándose en el suelo. Respira con dificultad. Yo, todavía de pie, me giro para mirarle.
- Lo cierto es que te había mentido.- Le digo.- El beso me gusto desde el principio.


F*ck you

Nada mas subir las escaleras del hotel me lo encuentro ahí, en medio del pasillo, y no esta solo, claro que no. Apoyada contra la pared tiene a la puta de turno...A saber de donde la ha sacado. Me mira y un instante después la acerca hasta sus labios. Será cabrón... Me sonríe, le sonrió. Sé que se ha quedado aquí únicamente para que le viese, pero me extraña que piense que va a poder reírse de mi. Me acerco hasta el a grandes zancadas, y agarrándole del brazo, le aparto de la chica, quien me mira entre alucinada y molesta.
No te preocupes, enseguida te lo devuelvo. - Le digo guiñándole un ojo.
Cuando nos alejamos un poco de ella,  Dougie me habla en el tono mas borde que puede.
¿Qué coño quieres ahora? - Murmura intentando zafarse de mi mano, evidentemente no lo consigue.
No, ¿Que cojones haces tu con esa? ¿Te estas riendo de mi?
Yo hago lo que me da la gana. No soy nada tuyo, así que déjame en paz.
En eso te equivocas. Tu eres mío. 
Abro la puerta de mi habitación y le meto dentro. Echo el pestillo y le empujo violentamente contra la puerta. Su ceño esta fruncido y me mira con odio, pero no más con el que yo le miro a el. Será idiota. Los dos respiramos con fuerza durante unos segundos, sin decir palabra, luego el rompe el silencio.
¿Qué? ¿Qué pretendes?
¿Por que estabas con esa?
Porque quería. ¿Te jode? Pues mira que pena, porque tu a mi ya no me importas una mierda.
No puedo evitarlo, mi puño sale disparado hacia su mandíbula. Me gustaría matarlo. El se lleva la mano a la cara mientras los ojos se le llenan de lagrimas. Puto niñato.
¿Eres idiota? - Escupe con rabia.
Como respuesta me acerco mucho a el y le beso bruscamente, el apoya sus manos en mi pecho, intentando que me aparte de él, solo cuando yo decido parar. 
Maricón...- me grita. Agarro su cabeza entre mis manos, y la golpeo contra la puerta. El suelta un quejido y empieza a llorar.
¿Qué coño te creías? ¿Eh? ¿Qué tu ibas a poder conmigo? Espero que lo hayas pasado bien estos días de burlas, porque las vas a pagar todas juntas.
Le agarro de las muñecas, haciendo impulso contra la puerta. El me mira entre lagrimas y con los ojos rojos, cuando me acerco a el intenta darme una patada, pero yo soy mas fuerte y empiezo a morderle el cuello. El aparta la cabeza, no sirve de mucho. Clavo los dientes con todas mis fuerzas, haciéndole daño. Se va a cagar. Le agarro de los hombros y le empujo contra la cama, antes de que le de tiempo a levantarse pongo mis rodillas a cada lado de su cuerpo, el esta empezando a ponerse nervioso, y me empuja para que me quite, pero lo único que consigue es otro golpe.
Le quito la camiseta lo mas rápido que puedo. Esta sudando. Hijo de puta, como me pone.
Dougie empieza a gimotear.
Vale, vale...¡Lo siento! Déjame por favor...
Le ignoro, y comienzo a deslizar mis dedos por su pecho, mientras le doy besos furtivos, mi mano va bajando hasta su miembro.
¡He dicho que lo siento! ¡Joder! ¡Para de una puta vez!
¡Me la suda que lo sientas! ¿No era esto lo que querías? ¿No querías que estuviese solo contigo? Pues ya esta, ya lo tienes, ¿Cual es el puto problema?
Yo no quería esto. Danny, suéltame. - Dice amenazante, con una seguridad que no siente.
Yo suelto una carcajada cinica.
¿O que? ¿Qué harás?
Para.
Lo siento, pero no pienso parar.
Le desabrocho el cinturón mientras el lloriquea y le arranco los pantalones de un manotazo dejándolo solo en boxers. Cuelo mi mano en el interior.
¿Qué? - Le pregunto resentido.- ¿Ya no te pone? ¿Por que no gimes capullo?
Déjalo, déjalo, déjalo....- lo dice en un murmullo, no creo ni que se este dirigiendo a mi tan siquiera. Le agarro de los pelos y echo su cabeza hacia atrás, el se pone tenso y cierra los ojos asustado, yo acerco mi boca a su oído.
No pienso dejar que nadie mas te toque. Nunca.
Le doy la vuelta sin que le de tiempo a escapar, y le bajo los boxers. Me bajo los pantalones como puedo mientras Dougie me mira entre lagrimas y suplicante. Luego me pongo sobre el.
Danny...por favor...
Su voz ha perdido la fuerta, lo dice en un leve aullido.
Callate, esto es solo culpa tuya.
Lo siento, lo siento, lo siento...Haré lo que tu quieras por favor, pero no me hagas esto...Danny...
¡Tarde! Me da igual lo que sientas o dejes de sentir. Tu me has jodido, y yo te joderé más.
Por favor, por favor por favor...¡Por favor!
Te voy a follar Dougie, como nunca antes lo he echo. A ver si ahora eres capaz de pedirme que siga.
Y sin mas preámbulos se la meto. Se la meto lo mas fuerte que puedo, solo para ver como se retuerce, como llora. Quiero que sufra. Quiero que quede dominado ante mi. El es mio, mio y de nadie más, y hasta que no aprenda eso no puedo hacer otra cosa. Le asalto cada vez con mas fuerza, mientras el se mueve entre gritos ahogados, intentando apartarme. 
Relájate, o te dolerá más. - Le digo con sorna.
Debe odiarme. Pero no me importa. Yo le quiero. Deja de moverse, y agarra la almohada con fuerza, ni siquiera emite un sonido, se queda ahí tirado, dejándome que haga lo que quiera con el mientras las lagrimas descienden por su cara, en silencio.
Termino, corriéndome dentro de el, mientras me dejo caer a su lado unos segundos. El sigue petrificado, con los labios temblando, y el flequillo sobre los ojos llorosos. Le aparto el pelo de los ojos, y le miro con una sonrisa.
Venga, no tengas esa cara tan larga.
No contesta. Me gustaría abrazarlo, pero no pienso hacerlo. Me pongo en pie.
Voy al baño, cuando salga te quiero fuera, que me apetece dormir un rato. Deberías darte una ducha, por cierto.


I love you. So much.

Nada mas bajar del avión me lo encuentro esperándome en el aeropuerto. Lleva una de esas camisas a rayas, el pelo despeinado, y unas oscuras gafas de sol que esconden sus ojos.  Se acerca a mi , y pasa su brazo derecho por mi hombro, acercándome a el. Ríe, y echa mi cabeza hacia delante. Yo sonrío y le pego un leve puñetazo en el hombro. Realmente no se como he terminado aquí. Ni siquiera me lo había planteado, no lo había tomado como una propuesta seria en ningún momento. Simplemente estaba tirado en el sofá, y tuve la imperiosa necesidad de comprar un billete. ¿Por que no iba a hacerlo? Era mucho mejor que estar solo en Londres en cualquier caso.
¿Has llamado a un taxi? - Le pregunto cuando nos dirigimos hacia la salida.
- ¿Un taxi? - Me pregunta extrañado.- No, no, tengo un coche alquilado...
A este se le ha ido la cabeza.
- Danny, tu no sabes conducir por la derecha.
- Uy que no...Es igual...solo que al revés.
Le miro indagando si se trata de una de sus bromas, pero cuando saca las llaves del bolsillo y se dirige a un ford rojo, mis esperanzas de seguir con vida se desvanecen. Habla en serio.
- Bueno aquí estamos.- Dice abriendo la puerta. Yo me quedo de pie mirándole con miedo. El chista.- ¿Pero vas a meterte en el coche?
Me rindo, que sea lo que dios quiera. Danny arranca el coche y suelta una risita estridente.
- Allá vamos...
Para mi sorpresa no lo hace mal. De echo, creo que conduce mejor por la derecha que yo por la izquierda. 
- ¿Quieres ver lo que oyen por aquí? - Me pregunta encendiendo la radio. Comienza a sonar una canción en un idioma desconocido. Parecen algún tipo de ritual. Observo como Danny canta con palabras inventadas. Se lo pasa bomba consigo mismo. No se si es porque hace algunos días que no le veo, pero esta muy guapo. Tiene un atractivo natural, que hace que las chicas caigan rendidas a sus pies. Y lo peor es que lo sabe. Qué envidia me da...
- ¿Qué miras, enano? - Dice percatándose que no hago mas que analizarle. Yo suelto una especie de gruñido.
- Tio, cada vez estas mas calvo...
- Mira que te dejo aquí tirado ¿Eh?
Río. Se que no lo dice en broma. Es capaz de dejarme en medio de la nada,  pero se pone tan gracioso cuando se enfada... Después de media hora de trayecto por una carretera de piedra medio desértica, Danny para el coche y grita entusiasmado.
- ¡Ya estamos aqui!
La casa no me pilla por sorpresa, ya la había visto en las fotos que había colgado, pero es realmente alucinante.
- ¿Y tu madre? - Le pregunto una vez dentro. El se encoge de hombros.
- Aquí no está.
Suspiro, y voy hacia la nevera. Como no me tome una cerveza voy a morir. Danny se apalanca en el sofá poniendo los pies sobre la mesa y estirándose sin la mas mínima educación.
- Tráeme una a mi, anda...- Ya sabía que iba a por cervezas. Como me conoce. Se la lanzo, y la atrapa al vuelo. Si el me la hubiese tirado a mi, hubiese impactado contra el suelo...Me dejo caer a su lado. Estoy agotado. La fría cerveza baja por mi garganta dándome una sensación de paz, me encanta. Danny tiene la vista fija en mi, me sonrojo.
- ¿Que? - Le pregunto. No me gusta que me miren...Se acerca y se acurruca apoyándose en mi hombro. 
- ¿Hace cuanto que no estábamos tu y yo solos?
- Pues, desde el coche.
- Me refiero así, tumbados porque si, sin nadie mas...
¿Por que se pone en ese plan de repente? Aunque es verdad, últimamente no he tenido mucho a tiempo a solas con el, como siempre están Antony o Tom de por medio...Empiezo a sentirme algo tonto. Me termino la cerveza y la dejo sobre la mesa.
- Tomate otra, hombre.- Ofrece Danny.
- ¿Quieres emborracharme? - Me burlo.
- Eso es exactamente lo que quiero.- Murmura. Le miro interrogante, eso ha sonado demasiado serio. El pone los ojos en blanco.- ¿Pero vas a beber o que? Estas de un tonto, niño...
- ¡Eh, eh! Aquí el único tonto eres tu.- Le digo algo ofendido cogiendo otra cerveza. Será cretino...Encima que vengo a verle con toda mi buena voluntad.
- ¡Oh!- Exclama Danny incorporándose repentinamente.- ¡Te voy a enseñar la piscina!
Resoplo. Con lo bien que estaba yo aquí tranquilito... El me tiende su mano, y yo se la aferro para que me ayude a ponerme en pie. Estoy algo mareado, aquí hace bastante mas calor que en Inglaterra.
- Mola.- Digo una vez  en el jardín. Es bastante grande, y esta limpia.
- ¿Verdad?
Asiento y me giro con la intención de volver dentro, Danny me agarra del brazo.
- Oye, ¿A donde vas?
- Dentro, tengo una cerveza a medio terminar...- Le recuerdo.
- ¡No he venido aquí para estar tirado en el sofá! Vamos a darnos un baño, ¿Vale?
- ¿Ahora? Estoy cansado, y no me apetece. Además no he traído bañador.
Se cruza de brazos.
- Pasando por alto que hay que ser bastante idiota como para no traerse bañador...Puedes tirarte sin nada, a mi no me importa.
- Ya bueno, pero ¡A mi si me importa!- Lo de Danny es alucinante.
- Pues tárate en calzoncillos, gilipollas. Que remilgadillo que te has vuelto...
Lo dice para picarme, y el muy imbecil lo consigue. Se quita la camiseta. Joder, ya se me ha vuelto a bajar el autoestima.
- Venga, venga, quítatela...- Dice estirando de ella. Yo le doy un manotazo. Si me tengo que desnudar, me desnudo solo. Cuando dejo mi torso al descubierto, me mira durante unos instante y luego niega con la cabeza.
- Mira que hacerte ese tatuaje tan estúpido...
- Bueno, vale ya, ¿No? - Esta comenzando a cabrearme. Se me acerca por detrás y me abraza, poniendo sus manos bajo mi ombligo. 
- Pero si sabes que lo digo de broma...- Me susurra hundiendo su barbilla en mi hombro.
- Si, ya, claro de broma...- Me muevo para que se quite de encima, pero no lo hace. Hago un ruido con la lengua.- ¿Te quieres quitar?
Baja las manos hasta mi cinturón y empieza a desabrocharlo. Me pongo nervioso y comienzo a golpearle las manos hasta que las quita.
- ¡Se hacerlo yo solito! - Le grito.
- Pues date prisa, porque a este paso se hace de noche.
Aprieto los puños para no pegarle un puñetazo. Siempre hay que hacer lo que al señorito le de la gana. Me quito los pantalones de mala gana, quedándome únicamente en boxers. 
- ¿Ya? ¿Contento?
Tiene una sonrisa picara que no me gusta nada. Da un paso hacia a mi ladeando la cabeza. Saca la lengua y me empuja con fuerza. Caigo hacia atrás perdiendo el equilibrio, muevo mucho los brazos pero no sirve de nada. Caigo de espaldas en el agua y noto un fuerte dolor. 
- Serás hijo de...
- Si, ahora si que estoy contento.
Comienzo a salpicarle, él se desprende de su ropa en una velocidad inhumana,  y  salta agarrándose las rodillas con los brazos al agua. Se me llenan los ojos de agua, y mientras me los froto se acerca hasta mi y se sube a mi espalda. 
- ¿Te gusta bucear, Doug?
- Danny, no...
Pero antes de que pueda terminar la frase ya estoy debajo del agua. Como lo odio, se me mete el agua por la nariz y la cabeza me duele. Por suerte me suelta en un segundo. Salgo fuera y empiezo a toser. Luego le miro de mala manera con los ojos rojos.
- Vete a la mierda.
Me agarra los brazos por detrás con los suyos y me empuja hacia atrás. Puedo notar su piel mojada sobre la mía.
- ¿Que has dicho Dougie? - Me susurra en el oído.
- Que te vayas a tomar por...
Me impulsa hacía delante, metiendo mi cabeza bajo el agua, mientras yo muevo los brazos molesto. Me suelta. Estoy apunto de llorar.
- No tiene gracia.
- Pideme perdon.
- Ni de coña.
- ¿No vas a pedirmelo? - Dice acercandose divertido.
- No, Danny. 
- Pues que penita.
Me hunde una vez más. Intento sacar la cabeza, pero el no me deja, me empuja una y otra vez. Me estoy quedanso sin aire. Joder, me pone nervioso. ¿No entiene que me ahogo? Dejo de moverme, solo para ver si así me deja en paz. Funciona, me suelta. No me muevo. Me estoy quedando sin aire, pero prefiero incordiarle un poco más. Danny me agarra del pecho y me alza, yo me dejo caer, haciendome el muerto. 
- Dougie, dejate de coñas. - Me dice. Se esta empezando a poner nervioso, lo noto. Qué se joda. Me coge la cara entre sus manos. - Eh, en serio, no tiene gracia...
Yo sigo sin contestar. Vamos a ver cuanto aguanto sin reirme. A Danny le tiembla el labio.
- Doug, para...¡Joder, deja de jugar!
No me muevo. Danny intenta abrirme los ojos. Quiere que salte pero no lo va a conseguir. No voy a dejar que gane siempre. 
- Mierda...- Le oigo decir. Tiene la voz entrecortada.
Me saca fuera y me tumba en el suelo. Evito pensar en que esto tiene que estar lleno de bichos. Voy a coger frio. Acerca su oído a mi boca. Me aguanto la respiración durante unos segundos.
- Joder...- Entreabro los ojos. ¿Esta llorando? Igual me estoy pasando un poco... - Dougie, por favor...
Ahora me han entrado ganas de llorar a mi. ¿Qué hago? Alza mi cabeza y empieza a darme palmadas en la cara para que despierte. Me vuelve a tumbar y me tapa la nariz. Se acerca... Espera, espera, ¿Qué va a hacer?
Me aparto rapidamente.
- Eh, eh, eh...Ya estoy bien...
Esta serio. Muy serio. Voy a abrir la boca para disculparme pero su puño impacta contra mi mandibula. Me la agarro dolorido. 
- Eres un niñato de mierda.- Me dice sin cambiar la expresión de su rostro. Se mete dentro y yo me quedo alli. Vale, puede que me haya pasado un poco...Pero no iba a malas. ¿Me disculpo?
Entro y veo a Danny tumbado en el sofá con un cojin tapandole la cara. Me siento al lado y junto las manos sin saber bien que decir. Veo que su cuerpo se retuerce en un espasmo. Esta llorando. Tampoco ha sido para tanto...
- Danny...Solo era una broma...No pensé que te lo tomarías...así...- Digo con un hilo de voz.
- Que te den.
- Lo siento...
- Pensaba que estabas muerto, capullo de mierda...
- ¿Te preocupaste por mi?
- Claro, imbecil. ¿Como coño querías que no me preocupase? Con eso no se juega.
Le quito el cojin. No pone mucha resistencia. Me pongo de rodillas a su lado y abro mucho los ojos, poniendo cara de niño bueno.
- ¿Me perdonas?
- No sabes lo que has echo. No había sentido mas miedo en mi vida. - Dice aún tartamudeando. Se me encoge el corazón.
- Danny...Yo...
- Y tu solo te reías de mi.
Aparta la mirada. Yo pongo mi mano sobre su fretne y aparto uno de sus rizos de ella. Nuestros ojos se vuelven a cruzar, y permanecen en contacto durante unos segundos. Yo me acerco más y le doy un suave beso en los labios. Me retiro enseguida. No se ni porque lo he echo. Solo he tenido un impulso. Joder... Él me mira desconcertado. Yo me muerdo la lengua y me aparto. Noto las gotas del agua resbalando por mi espalda. Estamos mojandolo todo... Hace amago de abrir la boca, luego la cierra, y la vuelve a abrir.
- ¿Y esto? - Pregunta confundido.
- No lo sé...Solo era algo que...uh...
Danny se arrodilla en el suelo frente a mi, y me agarra de la nuca. Tiembla. Me gusta que tiemble. Junta sus labios con los mios, mientras revuelve mi pelo entre sus dedos. ¿Qué estamos haciendo? Noto su lengua jugar con la mía. No digo que nunca se me haya pasado por la cabeza, pero en este momento ni lo había pensado...Además yo estoy con Frankie...Joder, Frankie...¿Esto cuenta como cuernos? Giro la cara sin estar muy seguro.
- ¿Qué pasa? - Pregunta Danny.
- ¿Por que nos estamos besando? - Le pregunto.
- No se porque me estaras besando tu, Doug...Pero yo te beso porque necesito hacerlo.
Qué no me diga eso. Mi pulso va cada vez mas rapido. No nos tocamos, pero le siento mas cerca que nunca. Oigo su respiracion, siento sus latidos, y creo que voy a morir aquí mismo. Danny. Tan atrayente, como un iman. Siempre consigue lo que quiere. Danny, es único. Y aunque se que no debería, que hay miles de razones para decir “no”, y que me voy a arrepentir, rompo el cristal invisible que nos separa.
Mis manos sobre su pecho. Recorriendo cada una de las gotas con la punta de mis dedos, un milimetro por encima de su piel. Tocando y no tocando. Haciendo que se estremezca. Le beso el cuello lentamente. El se pone rigido y noto como su respiración es cada vez más fuerte, eso me gusta. Me gusta mucho. Dejo que mis labios desciendan hasta sus hombros y le doy un pequeño mordisco. Intento seguir con mi descenso, pero el no me lo permite. Sus manos aferran mis muñecas, apartandome parcialmente. Yo gimo. No quiero parar...Vuelve a besarme, mientras me tumba, aún con mis muñecas sujetas. Pone las rodillas a cada lado de mi cuerpo y me muerde el labio. Me muerde el labio y es como si alguién hubiese pulsado el boton magico que activa mi livido. Nunca he tenido tantas ganas de que un momento durase eternamente. Beso mi pecho, pasando por mi tatuaje, lamiendo el descenso desde mi ombligo hasta mis boxers.  Levanta la cabeza y deja que mi lengua juege con la suya una vez más, mientras comienza a moverse levemente sobre mi. Haciendo que todo nuestro cuerpo se toque. Todo. Empieza a resultarme complicado dejar que el aire se cuele en mis pulmones. Danny se mueve cada vez mas rapido, con sus manos acariciando mi pelo, con sus labios rozando cada centimetro de mi. Y no se por qué lo digo, pero lo digo.
- Te quiero Danny. Muchisimo.
El me calla con un beso y con inseguridad dirige su mano a mi zona. Mi vista se esta nublando. Quiero que pare. Quiero que siga. Quiero que todo desaparezca menos nosotros. Solo él y yo, ¿Y que importa lo demás ahora? No se porque estoy haciendo esto, prefiero no pensarlo ¿Quien necesita pensar algo cuando tienes algo dentro que asegura que esto es lo que tiene que pasar? La mano de Danny se cuela dentro de mis calzoncillos. Siento su mano temblorosa acariciarme y mis dientes crujen. Los hago crujir porque no quiero gritar, no todavia. Empieza a subir y a bajar, observando mi reacción en todo momento. Me da vergüenza gemir. Me da vergüenza que vea que me gusta que me toque. Pero gimo. Gimo porque realmente me gusta que me toque. Estoy apunto de alcanzar el extasis, pero el para en seco y me mira interrogante. Le leo la mente. Se que es lo que quiere, y se que no se atreve a preguntarlo siquiera, asi que me limito a ponerle las cosas faciles.
- Hazlo...
- ¿Seguro?
- Si...Solo hazlo...
Asiente con una sonrisa asustadiza y se desprende de la única prenda que lleva. Solo verle hace que me excite muchisimo más. Le he visto desnudo millones de veces, si. Pero no así. Quiero hacerle tantas cosas que no se por donde empezar. Me acerco a el y meto uno de sus dedos en mi boca. 
- Alla vamos...- Dice metiendolo dentro de mi con cuidado. Lo saca y vuelve a hacer lo mismo, esta vez con dos. Ahora si que empiezo a notar algo de incomodidad. Se que me va a doler. Mucho. Pero mis ganas de que lo haga no disminuyen. Yo solo quiero...Saber que es mio por un momento. Mio y de nadie más. Que se detenga el tiempo solo por un momento. Mio... Le noto moverse y darme la vuelta. Sus manos aferran mis caderas, su pecho choca con mi espalda. Y el no termina de decidise.
- Danny, por favor...Solo hazlo.
- Si quieres que pare solo dimelo, ¿Vale?
- Si...pero hazlo.
Y lo hace. Lentamente. Intentando que duela lo menos posible. Pero duele. Se queda un poco parado. Luego, cuando ve que la tension de mi cuerpo se ha ido, comienza a moverse lentamente. Nunca había pensado que sería capaz de hacer algo así, por muchas veces que se me hubiese pasado por la cabeza. Nunca. Molesta, pero cada vez menos. Hay puntos muy placenteros. No quiero que pare. Oir sus gemidos en mi oído solo hace que me ponga peor. Empiezo a gemir yo también, ante el excitamiento que me producen los suyos. Me importa una mierda que sea Danny, me importa una mierda ser yo. Más quisiera el mundo sentir lo que estoy sintiendo yo.
Cuando termina se deja caer sobre mi hasta recuperar fuerzas. Luego se pone a mi lado y me mira. Acaricia mi mejilla y me da un último beso.
- Yo también te quiero Dougie. Muchisimo.
Y ahora mismo la paz que me invade es superior a cualqueir sentimiento de culpa. Ahora solo existe mi mundo. Ahora solo existimos el y yo. Ya habra tiempo para pensar en las consecuencias mas tarde.