Im the master

Sentado sobre la mesa de la cocina, observo a Danny mover ritmicamente la escoba mientras me dirige miradas fulminantes. Yo tengo una sonrisa de oreja a oreja. Ver a Danny haciendo tareas del hogar es con mucho lo mejor que se le puede pedir a un día lluvioso. Normalmente suele escabuirse, poniendo cualquier excusa hasta que se salta su turno. Pero esta semana le toca a él. Y voy a estar riendome de su arte “don limpio” toda ella. 
- Dougie, en serio...¡Largo! - Me ladra. Yo suelto una risa mientras balanceo las piernas.
- Te has dejado un poco en esa esquina, Dan...
El empuña el mango de la escoba y se acerca con ella hacia mi amenazante. Yo levanto las manos en señal de paz.
- Vale, vale...Pero sigues dejandote un poco ahi...
Resopla intentando contenerse, y limpia las migas de donde yo le he indicado, luego se vuelve hacía a mi y esboza una sonrisa demasiado cinica.
- ¿Ya esta contento el niño? - Pregunta con sarcasmo
Yo pongo coloco mi mano en mi barbilla,  fingiendo un estado pensativo.
- Bueno...Podrías mejorar...Pero no esta mal para ti, campeon.
- No me obliges a hacerte llorar...- Murmura él siguiendo con su trabajo. Una ha terminado de llevar toda la mierda al recogedor se deshace de ella en el cubo de la basura, sacudiendose las manos con cara de asco.
- No sé por qué tengo que limpiar yo, si seguro que la mitad lo has tirado tu...
- ¡Oye! - Protesto.- Eso es mentira. Yo no mancho nada.
Alza las cejas divertido.
- Por favor Dougie. Eres como un niño pequeño que lo mancha todo. Estamos apunto de poner un telar para que no manosees los cristales...
- ¡Qué te jodan!
- ¿Quieres que te joda yo a ti? - Dice sonriendo de medio lado. Mis mejillas se encienden y agacho la cabeza.
- Vete a la mierda...
El se acerca hacía mi y me levanta la barbilla con sus dedos obligandome a mirarle. Ríe.
- ¿Pero qué es esto? ¿Te has puesto rojo?
- Bah, dejame en paz.- Digo librandome de su mano. El sigue mirandome risueño. Vaya idiota.
- ¿Te gustaría que lo hiciera Doug? ¿Te va eso?
Aprieto los puños. Quiere darme donde duele, y lo está consiguiendo. No es mas que un niñato que no sabe perder. Como yo me he metido con el por barrer la cocina él ya tiene que quedar por encima, humillandome. Sacudo la cabeza.
- Eres un gilipollas, Danny.
Él me agarra del brazo y me tira de la mesa, yo suelto un quejido, pero el no tarda en levantarme y acercarme a el. Le miró desde abajo. La verdad es que sus ojos impresionan. Intento zafarme pero no puedo. Él se acerca a mi oído.
- Dime...¿Nunca has deseado que lo hiciera? ¿Nunca has pensado en mi cuando estabas con una tía, eh?
Los ojos se me empiezan a llenar de lagrimas. No porque esté apretando demasiado mi muñeca, sino porque todo lo que  sale de sus labios es cierto. Él lo sabe y lo está utilizando para hacerme daño. Le odio.
- Eres un hijo de puta...- Escupo con rabia.
Sonrie de manera maliciosa.
- Te dije que no me obligases a hacerte llorar. No te rías de mi, no lo soporto. ¿Te enteras?
Me suelta violetamente haciendo que mi espalda golpee contra el bordillo de la mesa. Yo froto los ojos, secando las pocas lagrimas que han logrado escapar y me agarro la muñeca dolorida.
- La diferencia, es que yo te estaba gastando una broma. Tu, sin embargo solo quieres destrozarme.
- No te pongas en plan princesita, ¿Eh? No hay cosa que me guste menos...
- ¿Y qué coño te gusta a ti? Porque lo que has dicho de mi estaba completamente fuera de lugar.
Se muerde el labio y asiente con una sonrisa entre los labios.
- ¿Me vas a decir que es mentira? Por favor...He visto como me miras. Sé lo que piensas realmente de mi. Todos lo saben.
- ¿Todos saben que pienso que eres un cabrón?
- No. Todos saben que venderías tu alma por uno solo de mis besos.
- Eso es mentira...- Digo sin mucha seguridad. Él da un fuerte golpe con las manos sobre la mesa, a ambos lados de mi cuerpo y pone su boca a un par de centimetros de la mia. Despega los labios dejando escapar su aliento. Yo lo atrapo con mi propia respiración, mientras el corazón me empieza a latir mas rápido de lo que me gustaría. El roza su nariz con la mia.
- ¿Si? ¿Es mentira? - Pregunta en un leve murmullo. Yo trago saliva y asiento nervioso.- No te lo crees ni tu, enano...
Coloca mi labio inferior entre los suyos y los despega de manera lenta. Dirige la vista a mis ojos suplicantes y los vuelve a bajar hasta mi boca. 
- Es una lastima. Porque sabes muy muy bien...
Saca la lengua y lame una de mis mejillas lentamente, luego se echa átras y mira mis partes.
- Vaya, parece que a tu amiguito si que le ha gustado...- Comenta de manera pervertida.
- Danny, deja de jugar.
Ladea la cabeza.
- ¿Y quien esta jugando? - Su mano en mi miembro. Aprieta con fuerza. Yo hago un terrible esfuerzo por no gritar. La vista se me nubla.- Pidemelo. Solo pidemelo. Y esto será mas que un simple juego.
- N-nos van  a oir...- Tartamudeo nerviosa.
- ¿Quien? Estamos solos es casa. Fijate. Toda una casa para nosotros solos. ¿Sabes todo lo que podríamos hacer? En la cama, en el sofá, en la ducha, aquí...No hay prisa. Y solo tienes que decir una simple palabra...
Le miro a los ojos intentando descifrar la clave de sus pensamientos. ¿Qué esta esperando? ¿A que le diga si para reirse de mi? ¿O habla en serio? No sé que debería de hacer...
- Doug...Se acaba el tiempo...¿Qué quieres?
- Me estás vacilando, ¿No es eso? ¿Es una especie de broma?
Pone los ojos en blanco.
- Enano, no me desesperes. Te estoy diciendo que te quiero follar. Si quisiera gastarte una broma te tiraria un balde de tomate por la cabeza.
Sigo sin creerle.
- Te estás burlando de mi.
El me agarra de la camiseta y me tumba sobre la mesa, poniendo cada una de sus rodillas a ambos lados de mi cuerpo, luego aprisiona mis muñecas con fuerza y me besa con furia en los labios. Noto su sabor a cerveza y a café. Siento el sabor de su olor. Simplemente saboreo a Danny. Luego se aparta y me grita enfadado.
- ¿Ya? ¿Me tomas en serio de una puta vez o me voy?
Sigo teniendo mis reservas. Mi corazón galopa y mis labios se mueren por otro beso. Yo entreabro la boca sin decir nada. Respirando con dificultad. Queriendo hacer tantas cosas que finalmente no hag nada. Danny se está poniendo rojo de enfado al ver que yo no hago nada. ¿Entonces va en serio? Danny quiere...¿Conmigo? 
Me libera las manos y me alza un poco desaciendose de mi camiseta.
- A tomar por culo. Me da igual si tu quieres o no, te voy a follar de todos modos.
Recorre mi pecho con su boca. Besando, lamiendo. Yo me quedo paralizado sin dar credito a lo que está pasando, pero en cuanto Danny sube a mi cuello todo parece cobrar sentido. Solo quiero hacerlo con Danny. No tiene por qué tener logica. Agarro su cabeza entre mis manos y le obligo a besarme otra vez. Solo para recordar su sabor, para asegurarme de qué estoy con Danny. Para seccionarme de qué esto no es un sueño. Muerde el lóbulo de mi oreja y hace que se me escape una risita de niña. A él parece hacerle mucha gracia, porque sigue dando pequeños mordiscos hasta que tengo que peidrle que paré. Acaricia mi pelo.
- ¿Sabes? En el fondo me gusta que seas una jodida princesita.
No se como debo tomarme eso, pero decido hacerlo como un cumplido y le muerdo el labio. Luego me incorporo un poco para quitarmelo de encima y arrancarle la camiseta. Su pecho desnudo. Su torso bien formado y sus pecas. Sus miles de pecas. Necesito tocarle, necesito tocar cada centimetro de su piel. Deslizo mis dedos por él , arrodillado en la mesa, mordiendome la lengua para no volverme loco. Es tan atractivo. Es tan Danny. Necesito probarlo. Lo necesito. Le agarro de los hombros y hago que se tumbe mientras al igual que ya ha echo el paso mi lengua por todo el. Muerdo sus pezones y le oigo reir. Bajo hasta su ombligo, y paro donde empiezan sus pantalones. Dudo. Él suelta una carcajada y vuelve a hacerse dueño de mis muñecas.
- No pienses que vas a tomar el mando. Ni lo sueñes. - Me hace girar para volver a ponerse el encima. En la mesa no hay suficiente espacio y caemos. Yo de espaldas y el sobre mi. He oido todos mis huesos crujir, y las quejas y risas de Danny al caer encima de mi. “Eres un puto saco de huesos”. Eso es lo que ha dicho. Y a pesar de que en cualquier otro momento me pondría a lloriquear, ahora me importa mas bien poco.
Danny se levanta apoyando sus manos en mi pecho, y sentado sobre mis caderas comienza a desabrocharme el cinturon.
- Entonces...¿No era una broma? - Le pregunto yo con la mirada fija en sus manos.
- Gilipollas....
Me baja los pantalones y acaricia mi miembro superficialmente sobre los calzoncillos. Yo suelto un gemido ahogado, y me maldigo a mi mismo por haberlo echo. Él sonríe.
- Tranquilo. Te aseguro que ese no será el unico gemido que sueltes hoy.
Se pone en pie y observo como su pantalon cae al suelo. ¿Por qué tarda tanto? ¿Por que? Se vuelte a tumbar sobre mi.
- Ahora ya no tenemos nada que nos estorbe...
Comienza a moverse sobre mi mientras recorre mi cuello con lametazos y mordiscos. Yo acaricio su espalda suavemente, intentando excitarle tanto como estoy yo. Siento su miembro crecer mientras se frota contra mi. Más y más rapido. Es superior a mi. Creo que voy a morir. Joder, ya estoy muerto. 
- Danny...Danny...No aguanto yo...
El mira mi estado de desesperación y vuelve a reír.
- Eres debil hasta para esto...- Suspira y baja a una velocidad extremadamente lenta mis calzoncillos. Luego la observa apretando los dientes.- Parece que te has echo mayor, Doug.
La agarra con las manos. Y si antes había muerto, ahora de seguro he resucitado. Comienzo a soltar pequeños quejidos a medida que el empieza a mover las manos, despacio al principio, adquiriendo velocidad poco a poco, haciendome llegar al extasis. Por unos momentos estoy ciego. Es demasiado placer para mi. En apenas un par de minutos me vengo. Respiro aliviado mirando hacia la nada. Siento los labios de Danny posarse en mi nuca.
- Y ahora que hemos solucionado lo tuyo...¿Qué hay de lo mío?
- ¿Q-Quieres que yo? Uh...
- Tu solo estate quieto y no te quejes mucho.
Le miro con miedo.
- ¿Qué vas a hacer Dan?
- Pasarmelo bien, por supuesto.
Niego con la cabeza.
- No, Danny. Eso no.
El me da la vuelta sin hacer caso alguno de lo que le estoy diciendo. Le miro.
- Danny, en serio, no. ¿Me estas oyendo? ¡Para!
- Oye. Yo también tengo derecho a disfrutar. Es mi turno. Me lo merezco.
Intento quitarmelo de encima pero el me empuja de nuevo contra el sueño.
- ¿Pero que coño te pasa? - Me grita. - Te he dicho lo que iba a hacer. Pensé que estabas de acuerdo ¿No?
- Yo no sabía que hablabas de esto.- Le digo mientras los ojos se me llenan de lagrimas.
- Vamos a ver, he dicho que te iba a follar. No me vengas con cuentos solo porque tu ya hayas terminado.
- Danny por favor...- le digo con lagrimas en los ojos.
- ME-DA-IGUAL
Y sin mas preambulos me la mete con fuerza. Yo aprieto los dientes con fuerza intentando soportar el doloer, pero eso no impide que millones de lagrimas desciendan por mis ojos, ni que mi cuerpo se estremezca en sollozos. 
- Por favor Danny...para...
- ¡Joder! Solo te he pedido que estes calladito, ¿Y ni eso? ¿Es asi como me lo agradeces todo? Eres un jodido egoista.
- Danny, joder, duele mucho...
Aprieta su mano fuertemente contra mi boca.
- ¿También voy a tener que callarte yo?
Yo lloro con mas fuerza. La cabeza me está empezando a doler, y por mas que lo intento no consigo liberarme de el. El empieza a moverse con fuerza. Nunca en mi vida habría podido imaginar que se pudiese sentir tanto dolor. Intento gritar, pero su mano no me deja. Solo puedo dejar que mis lagrimas humedezcan su piel y que mi cuerpo deje de temblar. Solo puedo cerrar los ojos y hacer que duela lo menos posible. Hasta que termine. Pero no termina, y yo creo que esta vez voy a morir de verdad. La imaginación no es suficiente como para escapar de aquí. ¿Como ha podido transformar el momento por el que mas he esperado en el peor de mi existencia? Las lagrimas se agotan y mi cuerpo se rinde. Él se viene dentro de mi.
- ¿Ves? Ya está. Todos contentos.
Acaricia mi pelo con ternura y seca mis lagrimas con sus dedos.
- Otro día repetimos.
Y vistiendose de nuevo desaparece de la cocina, dejandome alli tirado.

1 comentarios:

patrizia dijo...

Pobre Doug, de verdá...pero...buf, ya sabes jajajajja