Es como si acabase de bajar de una de esas atracciones que te hacen ver la realidad distorsionada. El suelo no deja de moverse, apenas puedo dar un paso. Y todas las figuras con las que me cruzo están borrosas. No soy capaz de reconocer a nadie. A nadie excepto a Danny, claro. Que va igual o incluso peor que yo.
He perdido la cuenta de cuantas cervezas nos hemos tomado, pero es preferible no acordarse. Hemos empezado a beber en su casa, mientras echábamos una partida al pro, y cuando ya estábamos medio puestos, a Danny se le ha ocurrido la genial idea de “salir de caza”. Aunque hasta el momento no ha dado mucho resultado. Las chicas a las que nos acercamos nos miran con lastima o asco. Y no las culpo. Ahora mismo somos los típicos gilipollas borrachos que se acercan donde las tias a decir cuatro bobadas sin parar d de reír. Si ya sabía yo que beber tanto no era buena idea...
Yo me apoyo contra la pared dejando que la música arda mis tímpanos. Danny me mira y pone su dedo indice sobre mis labios.
- Verás...Observa al maestro.- Dice subiéndose el cuello de la camisa. Debería advertirle de que eso es algo completamente ridículo, pero no me perdería el espectáculo por nada del mundo.
Se acerca a un grupo de chicas que bailan sin mucho ímpetu, y se coloca detrás de una agarrándola de la cintura. Está le echa una mirada de odio. Se va a armar... Ella mueve los hombros intentando quitárselo de encima. Él la acerca más y le lame el cuello. Ya está, la ha liado. La chica le pega un codazo en el estomago y en cuanto le aparta le lanza la bebida por la cabeza. Danny se tambalea y suelta su risa estridente. “Perdona, perdona” Le oigo murmurar mientras alza las manos en señal de paz. Vuelve donde mi sonriendo, yo le devuelvo la sonrisa.
- Bien echo, maestro...
- Bah, era una estrecha...
Estira su camiseta llena de vodka, y tras examinarla detenidamente, suelta un quejido.
- Joder tío...Era nueva...
- Gajes del oficio.
- ¿Crees que podrá limpiarse?
- Y yo qué se...
Cierro los ojos. Tengo unas ganas terribles de vomitar y el olor a humo y alcohol no lo mejora en absoluto. Me tapo la boca reprimienndo una nausea.
- Eh, Doug, ¿Estás bien? - Me pregunta Danny poniendo su mano sobre mi hombro. Yo asiento con la cabeza sin apartar la mano. Joder...
- ¿Seguro? Pues tienes una cara de...- No llego a saber de que es lo que tengo cara porque salgo corriendo en dirección al baño. No tengo ni la mas mínima idea de donde está pero sino lo encuentro rápido...Me choco contra un tío el doble de grande que yo que me mira amenazante. Le ignoro. Sé que si no me largo pronto vomitaré encima de el y eso me asegurara al menos un par de huesos rotos. Danny aparece por detrás y me agarra del brazo.
- Anda, ya te llevo yo, que tu vas a acabar haciendo que nos maten...Si es que no se te puede dejar beber.
Dejo que me llevé, con mi mano aún cubriéndome la boca. No se cuanto tiempo más voy a aguantar. Intento respirar con calma pero no sirve de nada. Vamos, vamos vamos...
- Venga pasa...- Dice Danny abriéndome una de las cabinas del baño. Yo no lo pienso dos veces y me dejo caer de rodillas. Tengo la sensación de que he echado todas mis tripas por el retrete. Sin embargo ahora me siento mucho mejor, ni siquiera estoy mareado. Me limpio la boca con el papel higienico, y salgo fuera.
- Esta mierda no sale...
Danny tiene el torso desnudo y está mojando su camiseta en una de las pilas del baño. Observo su espalda. Debe de ser la personas con más pecas de la historia. Sin contar a los pelirrojos, claro. Ellos podrían formar una raza aparte. Apoyo las manos sobre sus y pongo cara de pena. Él mira mi reflejo y pone los ojos en blanco.
- No me mires así, no es culpa mía que no sepas beber...
- ¡Jo! Es qué...
- Es qué eres un debilucho. Hasta Tom lo dice...
Aparto mis manos de él y me cruzo de brazos haciéndome el ofendido. Él dice algo entre dientes, algo como un “por el amor de dios” y se gira hacia mi. Sosteniéndome las mejillas entre sus manos.
- Deja de hacer monerías.- Dice mirándome a los ojos. Los tiene completamente azules. Trago saliva.
- Yo no hago monerías. Eso es de animales y de tías...Yo soy un hombre.
- Dougie.- Dice totalmente serio.- No te engañes. Tu no eres un hombre. Eres un niño mono.
Intento zafarme de sus manos pero él no me deja. Ahora si que me ha cabreado. Yo no soy ningún niño.
- Vete a la mierda, Danny. - Le digo en un arranque de bordería. El me agarra de los brazos y me atrae hacia el. Me hace daño.
- No te piques Dougie, me gustan los niños monos...- Y antes de que pueda replicarle se acerca mucho a mi, rozando nuestros labios. Yo me quedo sin saber muy bien que hacer. Tampoco estoy en posición para pensar mucho lo que hago. Se separa de mi. Le miro interrogante.
- Danny, ¿Qué...?
- Joder, tío, sabes a vomito.
Mi cara no puede expresar mayor perplejidad. ¿Este para que me besa? Vuelve a meter las manos bajo el grifo frotando con fuerza la mancha de alcohol. Me muerdo el labio.
- Dan, ¿Ha que ha venido eso?
- ¿Qué pasa? ¿Te ha gustado?
Niego con la cabeza. ¿Me ha gustado? No se, puede que un poco. Evidentemente no lo voy a reconocer. El deja la camiseta y me mira incrédulo.
- ¿No te ha gustado? Venga ya...Eso es imposible.
- ¿Qué pasa? - Pregunto yo nervioso.- Ni que fuese raro que no me gustase el beso de otro tío...
- No. Lo que es raro es qué no te guste un beso mío.
- Pues no me ha gustado...- Digo en un murmullo.
El cierra el grifo y da un paso hacia mi. Yo retrocedo hasta chocar contra la pared. El va acortando distancias, hasta quedar a unos pocos centímetros de mi figura. Sus ojos fijos en mis labios. Mi corazón latiendo a mil por hora.
- ¿Seguro que no te ha gustado? - Susurra en mi oído. Tengo que morderme la lengua para no gemir. Yo vuelvo a sacudir la cabeza. El sonríe. Su boca a pocos milímetros de la mía. Noto su aliento colarse por mi garganta.- ¿Seguro Doug?
- No me ha gustado...- Mi voz es apenas un aullido. Intentos desesperados por no soltar sonidos placenteros. Él esboza una sonrisa de lado y alza las cejas.
- Qué pena...Porque a mi si que me ha gustado.
Cuela su lengua en mi boca y comienza a jugar con la mía. Se aprieta contra mi. Noto como se va excitando, y el tacto de sus partes con las mías hacen que mi vista se nuble.
- De verdad que es una pena que no te haya gustado.- Dice apartándose y volviendo hacia la pila. Yo le miro suplicante, pero él me ignora.
- D-Danny...- Gimo. Y me gustaría añadir un “No se te ocurra dejarme aquí así”, pero decido omitir está parte. El ríe dándose por satisfecho.
- Ya sabía yo que estabas loco por mi...
Pone su mano sobre mi nuca haciendo que mi cuerpo empiece a temblar. Yo recorro su pecho con mis dedos. Pecas. Piel. Pecas. Piel. Me hipnotiza. El me coge de la barbilla y me obliga a mirarlo a los ojos. Luego vuelve a besarme. Pero esta vez de una manera dulce. Apenas roza mis labios. Y eso hace que me vuelva aún más loco. Aferra mi mano y me arrastra hasta una de las cabinas del baño. Tiene una mano muy grande. Una mano enorme. Podría hacer muchas cosas con sus manos...
Me mete dentro y cierra la puerta con pestillo.
Estoy encerrado. Encerrado en menos de dos metros cuadrados con Danny. Le miro de arriba abajo. Aún no se como no me he lanzado directamente a su yugular. El me empuja contra la pared con fuerza y baja su mano hasta mis partes. Creo que me va a explotar el pantalón. Aprieta tanto que duele. Gimo. Creo que voy a desmayarme aquí mismo.
- Danny...Tu camiseta...la...la has dejado fuera...- Le recuerdo pronunciando lo mejor que puedo.
- ¿Y a quien coño le importa la camiseta? Tu vas a acabar sin ella de todos modos.
Vuelve a besarme empujándome con fuerza hacia él mientras sus manos se deslizan por mi espalda. Se aparta y niega con la cabeza.
- A tomar por culo...- Le escucho decir mirando mi pecho.
Tira de mi camiseta con fuerza, prácticamente arrancándola y se relame al verme así. Mi corazón y lo que no es mi corazón están apunto de estallar. Él se agacha lamiendo mi pecho. Pasando por mi tatuaje, rodeando los pezones. Joder, me va a matar....
Llega a la altura de mi pantalón y comienza a desabrochármelo con rabia.
- Esto también sobra, joder....
Lo hace de manera torpe. Yo soy incapaz de pronunciar palabra. El se deshace de ellos lo mas rápido que puede y sonríe. Me muerde el cuello y cuela una mano por debajo de mis boxers. El simple tacto hace que me ponga a cien. O a mil. Vuelve hasta mi oído y con la voz mas sensual que he escuchado nunca me susurra.
- Y ahora, enano, voy a hacer que veas las estrellas.
Y lo hace. El muy cabrón lo hace. Empieza a mover la mano con rapidez. Yo clavo mis uñas en la pared, desgarrándomelas. De mis labios escapan cosas inconexas, palabras sin sentido, y muchos, muchos “Danny”s. No aguanto mucho y me vengo enseguida en su mano. El suelta una carcajada y me abraza mientras yo suspiro aliviado.
- Ahora me toca a mi...- Canturrea.
Se baja los pantalones como puede y me da la vuelta. Yo estoy apunto de gritarle que no lo haga, pero en el fondo...es lo justo. Estoy acojonado. Las piernas me tiemblan. Incluso tengo ganas de llorar. El acaricia mi espalda y hace que un escalofrío me recorra.
- No te haré daño., ¿Vale? - Me dice con dulzura. Yo asiento.
Hunde su barbilla en mi hombro, y le oigo sollozar mientras la mete lentamente en mi. Aprieto los dientes para no gritar. Joder. Y una polla qué no me iba a hacer daño.
- Relájate...Es por qué estas tenso. Vamos...
Seguro que no opinaría lo mismo si las cosas fuesen a la inversa. Dios mío. Qué lo estoy haciendo con Danny. Con Danny. Oh, joder... El empieza con un vaivén lento, pero enseguida va cogiendo velocidad. Su respiración entrecortada atraviesa mis oídos y hace que mi lívido vuelva a aflorar. El dolor se va convirtiendo en placer, algo que nunca pensé que fuese a ocurrir, y rezo para que este momento no termine nunca.
- Te quiero niño mono...- Le oigo decirme entre gemidos. Yo sonrío. Sonrío porque Danny me quiere y me lo ha dicho. Y porque aunque yo también le quiero, no se lo pienso decir. Se viene dentro de mi, y sale poniéndose los boxers y desplomándose en el suelo. Respira con dificultad. Yo, todavía de pie, me giro para mirarle.
- Lo cierto es que te había mentido.- Le digo.- El beso me gusto desde el principio.
1 comentarios:
JO-DER
Solo eso.
Publicar un comentario